Calicanto, estudio de interiorismo en Bilbao

Estoy segura de que alguna vez te habrán preguntado qué haces, en qué consiste tu trabajo y te habrás quedado balbuciente, sin saber muy bien cómo explicarte. Te habrás quedado mirando a tu interlocutor y al océano que empieza a abrirse a tus pies.

Cómo contarlo, por dónde empezar, abarcarlo y terminar. Esa sensación se acentúa cuando la pregunta viene de una persona cercana, incluso del círculo familiar.

Y ya llega a la perplejidad cuando, por ejemplo, en mi caso, la cuestión se plantea en mi propio estudio de interiorismo donde, además, un rótulo proclama desde el escaparate: «Diseño, interiores, proyectos».

Mi estudio de Calicanto está diseñado para que todo él sea una síntesis de aquello que hago. Así que, llegada a este punto, admito que debo hacer un quiebro a la desazón y obviar la frase: «¡Oh!, si llego a saber que tú…».

¿Qué se hace en un estudio de interiorismo como Calicanto Bilbao?

Diseño y ejecuto proyectos en Bilbao y alrededores. Ciertamente, prefiero aunar en mí las dos tareas para controlar la obra de principio a fin: desde su concepción hasta su realización.

Ahora bien, puedo encargarme de ambas cosas por separado. Ya sea sólo del diseño, ya sólo de la ejecución de la idea de un tercero.

Pero, y «qué tipo de trabajos», otra de las preguntas que se me plantean. Ese «tipo de trabajo» siempre vendrá determinado por el deseo y la necesidad real del cliente, que es lo que siempre intento armonizar.

En general, abordo desde reformas integrales hasta la más pequeña modificación de un espacio o de la decoración del mismo, siendo la casa mi hábitat preferido para crear hogar, que no el único, y los baños y cocinas las niñas de mis ojos, porque habitualmente en ellas se cuecen, mastican, digieren, lloran, brindan y ríen nuestras vidas.

No puedo cerrar este capítulo sin escribir un último párrafo sobre la importancia que le concedo a las pequeñas cosas, aquellas que entran en Calicanto Bilbao con timidez, como arrepentidas antes incluso de ser pronunciadas, aquellas que arrancan en un susurrante: «Perdone, no sé si usted…».

Santa Teresa enseñaba que no siempre podemos hacer grandes cosas, pero sí pequeñas cosas con gran amor.

Sin duda los grandes proyectos son un deseo, un objetivo, un acicate para cualquier estudio de interiorismo y, para Calicanto Bilbao, no es una excepción.

Pero en mi trayectoria como interiorista, trabajos menores como un cambio de fregadero, de bañera por plato de ducha, colgar un cuadro, buscar soluciones a pequeños grandes problemas, acompañar en la compra de un sofá, de unas sábanas, de unas cortinas, etc. me ha dado, en no pocas ocasiones, la misma satisfacción que una obra de meses

Comparte en redes sociales